“Nada desarrolla tanto la inteligencia como viajar” decía el escritor francés Émile Zola. En cierto sentido, viajar no deja de ser una búsqueda de nuevos conocimientos, experiencias o emociones. En otras palabras, viajar es sinónimo de aprender.

¿existen viajes turísticos en los que la educación es el único objetivo? La respuesta es clara, sí existen. Sin ir más lejos, los Erasmus, los viajes para aprender nuevos idiomas o el turismo cultural se podrían clasificar, de alguna manera, como turismo educativo. Así, el Turismo Educativo es aquel tipo de turismo que utiliza el aprendizaje o la educación como pretexto para su viaje.

El objetivo del viaje es “ver otras realidades y aprender de ellas, de abrirse a distintas formas de vivir el mundo. Si atendemos a ésta definición, el turismo educativo es muy amplio y abarca a muchas tipologías de viajes y viajeros. Aunque, por lo general, podemos distinguir 3 tipos de viajes y perfiles del turismo educativo:

Turismo para jóvenes universitarios

Normalmente, turista educativo tiene un perfil joven, que generalmente está estudiando y que aprovecha las vacaciones de verano para hacer viajes educativos de larga duración. Para estos viajeros, aprender nuevos idiomas y convivir con culturas diferentes son los principales atractivos de su experiencia turística.

Estudiantes de Erasmus

También existe el caso de aquellos viajeros que van a otra capital para cursar sus estudios académicos. Son los llamados estudiantes de Erasmus,y España es el país europeo que más estudiantes Erasmus recibe (39.277 en 2015) y, además, es también el país que más estudiantes manda a estudiar al extranjero (37.235 en 2015).

Seminarios y ponencias

Este tipo de viajes están enfocados para un segmento de población con edades mayores (entre 35 y 50 años) que, mayoritariamente, son profesionales académicos, sanitarios o científicos. Se trata de eventos que tienen una duración breve en los que se realizan actividades específicas para que los viajeros amplíen sus conocimientos en su área profesional.

En este tipo de turismo, las universidades y centros educativos juegan un rol fundamental ya que ellos son, a menudo, los impulsores de este tipo de actividades educativas. Es por este motivo que las empresas del sector turístico tienen que trabajar estrechamente con estas instituciones. Otro aspecto fundamental del turismo educativo son el papel de las nuevas tecnologías. Por el perfil de turistas que realizan este tipo de viajes (turistas millennials) las apps y redes sociales, son, sin duda, un activo determinante para cautivar a estos viajeros.